Como en South Park, le pusieron Kenny…

 

kenny-1

Por: Taylor Emilio Torres Escalona.

Le pusieron Kenny por el personaje de South Park. Vive en un lugar de La Habana y allí ha tenido que crecer antes de tiempo. Su mama que trabajaba en una cafetería particular ha tenido que dejar el trabajo para criar a sus 5 hermanos, la abuela ya no podía con tanta carga.

Habla fluidamente de todas sus peripecias en el barrio, de los amigos mayores que huyen de la policía y de cómo todo el mundo hizo fiesta cuando “Piano” el jefe de sector (jefe de la policía del Barrio) sufrió un infarto. Ese sí, él hacía de todo para coger a los que infringían la ley, hasta de mujer se disfrazaba y se tiraba en el mar si tenía que hacerlo con tal de atrapar a alguien.

De toda la variedad de frutas que hay por su barrio para coger, prefiere los cocos y es elogiado por la gracia con la que ejecuta el “sapito” (estilo al trepar los Cocoteros consistente en agarrarse con las manos y los pies de manera sincronizada) a la hora de tumbarlos.

Piensa en su abuela, en su hermanita, en su mama y en su tía, a casa de quien va de vez en cuando a recibir cariño y alimento…

Quería en un inicio estudiar Derecho, Medicina no, pues hay que pasarse la vida estudiando y a él no le gusta estudiar mucho. Pero ahora no sabe que estudiar, no lo decide aun, lo que si no quiere ser es bodeguero o carnicero como muchos a su edad sueñan, sabe mucho de computación, en eso y en ciencias siempre saca el máximo, solo tiene suspenso Ingles y porque no le dio tiempo a copiar el examen completamente, sabe de las Medusas, y de cómo los pelícanos anidan en el pinar vecino y han vuelto desde que se comenzó a descontaminar la Bahía, sabe de los planes que se tienen con cada zona de esta y de cómo debe disfrutar el lugar de recreo y baño diario antes de que lo cierren y lo conviertan en una unidad militar.

Habla de las anécdotas de sus vecinos, de los encontronazos que han tenido sus cercanos con la electricidad 13.000 voltios y no se explica cómo alguien de 67 años puede sobrevivir a ese encuentro y como otro de 36 no…

Habla con orgullo de su Escuela Secundaria y del agradecimiento que siente por sus profesores, la mayoría del oriente del país…

A los 12 años la emigración se torna solución a los problemas y risueño me cuenta como su madre tiene pensado irse de Cuba, no sabe a dónde, no le dice, pero se va y se lo lleva a él, antes de que se lo lleve el Servicio Militar, ya ella tiene pasaporte, se lo compro con la venta de un Algunos muebles de la casa y está ahorrando porque el pasaporte de él aun no lo tiene. Kenny dice que si se va siempre quiere volver, entrar, salir, entrar, salir, él practica una religión, la Regla del Palo Monte, y no puede dejarla atrás, es “Palero” al igual que su abuelo y por eso nunca se podrá ir definitivamente, porque tiene que desarrollar su religión dentro del país…

Kenny me habla de South Park y de sus temporadas, de cómo el personaje a quien debe su nombre, muere muchas veces y de muchas maneras, dice que un amigo de la escuela tenía todas las temporadas en su computadora y no se la quería compartir a nadie, luego a este se le rompió la PC y ha tenido que recuperar la serie a través de aquellos a quien no se las quiso compartir, – así es la vida, pa´ que tu veas – me dice.

A Kenny le falta el cariño, el afecto, pero lo busca con mucho empeño, conversa con todos y de cualquier tema, es un alma vieja en un cuerpo de niño.

En las tres veces que hemos conversado, se me antoja que tiene un corazón muy grande, más grande que esos zapatos que le bailan en sus pies. Se me antoja además que detrás de tanta historia y tal vez del estigma de estar creciendo en un barrio “marginal”, se agazapan un decoro y una honestidad muy grandes, tanto que no permite que le pague el transporte público dos veces seguidas y en la última ocasión en que nos encontramos me dijo, – esta vez, va por mí –

Así va por la vida este niñito cubano, creciendo de manera precoz pero a su vez, aunque parezca inexplicable, aferrado a esa niñez que casi pierde, con un futuro incierto, tan incierto como el de su país, pero alegre de estar vivo y con la mirada puesta en el horizonte, cargada de esperanzas

Tomado de: http://www.havanatimes.org/sp/?p=106092#sthash.WjPlfOoK.dpuf

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s