Mi madre, el Internet y algo más.

image

Por: Taylor E. Torres Escalona.

Regresar a casa siempre será, para mí, una experiencia reconfortante, aun cuando sea por poco tiempo y aun cuando me dé cuenta de que muchas cosas no cambian, que todo se mantiene estático  y que como alguien entrañable dijera “en el interior del país (sépase como interior cualquier lugar de nuestra geografía que no corresponda a La Habana) parece como que el tiempo pasara más despacio”.
La familia, los amigos (un gran número), contentos y dentro de tanta alegría, mi madre, un ser especial que parece que la vida le resulta poca para dármela, a mí, me sucede lo mismo con ella. Recientemente luego de un tiempo reuniendo le pude comprar un móvil y un poco más tarde su línea. No sé si puedan suponerlo pero al decir “mi madre” hablo de una señora de una generación a la que si por profesión no les toca, muy difícil se les hace la relación con computadoras, Smartphone, o Internet,  al menos así sucede dentro de Cuba. La cuestión es que, gracias a ese móvil,  conjugado con la aparición de los puntos de acceso Wifi a lo largo de todo el país, como parte de la “política del estado cubano para hacer más plural el uso del internet” cosa que a nadie le queda clara debido a los conocidos prohibitivos precios que tiene el acceso,  mi madre pudo tener su primera experiencia con la red de redes. No fue la gran cosa,  por más de una razón, no la usó ni por mucho tiempo, ni para una investigación y  tampoco para saber que está de moda por ejemplo en…Burundi, el uso que ella le dio fue el mismo que le da la mayoría de los cubanos que tienen  hoy el privilegio de ese tipo de conexión, ella se comunicó con su familia, con nuestra familia y con algunas amistades, mediante texto por Facebook y por WhatsApp y mediante video llamada con la ya no tan nueva deidad de las comunicaciones en Cuba “IMO”, y lloró, lloró mucho debido a que pudo ver a su sobrino, mi primo a quien no veía desde el año 2000 a no ser por fotografías, pudo también conocer al esposo de mi prima. Para sacarla de la situación le comenté a modo de jarana –deja el llanto y habla que a este precio uno no se puede dar el lujo de llorar-.

image

Todas esas cosas me hicieron pensar nuevamente en la importancia que tiene el acceso a Internet, mucho más allá de lo bueno que sería para el desarrollo del país, de nuestra economía o las relaciones sociales, o como esta herramienta ayudaría a mejorar la comunicación entre el pueblo cubano y su gobierno (si fuera la intención), me hizo pensar nuevamente en algo tan simple como los Derechos Humanos, en como hoy en muchos países del mundo el acceso al internet es considerado como una necesidad humana y tal es el tratamiento que recibe.
Ver a mi mamá llorar gracias a una comunicación barata, cálida y cercana, una comunicación cara a cara, con familiares tan cercanos como yo mismo, me ha dejado una vez más claro que hoy en día es una necesidad para los cubanos el estar conectados y que en este tema quienes dirigen el país deben andar con más prisa y sin ninguna pausa. Yo no agradezco, no puedo agradecer (como ha sucedido en algunos programas de televisión) la aparición de estos lugares donde la gente se conecta, a veces sin condiciones y a precios que han sido capaces de generar comentarios como “Cuba es la Boutique de la WiFi”. Agradeceré cuando vea una verdadera intención del gobierno,  traducida en política, de hacer realmente masivo el acceso a internet en La Isla, agradeceré cuando nuevamente pueda ir a una Sala de Navegación y  no tenga que pagar el equivalente a dos jornadas de trabajo para conectarme por una hora.

image

Un gran número de cubanos hoy en día carecen del acceso pleno a la información y también pierden un abanico de posibilidades de sustento que hoy en día de forma legal puedes encontrar en la Red de Redes. Miles son las maneras de masificar el acceso al internet, ya han sido explicadas por más de un colega en muchos escritos dentro y fuera del país, también es de suponer que dentro de la misma oficialidad existan personas competentes capaces de haber creado estrategias que pudieran llevar a hecho lo que hoy hacen sonar como utopía, algo que aporta credibilidad al argumento de que si hoy en día no se hace más en este sentido solo es por cobardía, cobardía de un pequeño grupo que continua jugando con  el destino de una nación entera, subyugando las necesidades colectivas por unas pocas necesidades individuales.
Las medidas que hasta hoy se han tomado luego que Raúl Castro asumiera el poder han beneficiado a un pequeño grupo de cubanos que por distintas razones tienen un alto poder adquisitivo, sigo sin siquiera imaginarme a mi propia madre, profesora hace unos cuantos años, con un salario un poco más alto que el promedio en Cuba, pasándose un fin de semana en un Cayo o en cualquier hotel en CUC aunque fuera de los más baratos o reuniendo parte de ese mismo salario mensualmente para ir a conocer uno de esos países que no le piden visa al cubano para entrar como turistas a sus geografías, tampoco la imagino, ni a ella como profesora, ni a un abogado, ni a un periodista o ingeniero adquiriendo un automóvil que haga más llevadero el trayecto de varios kilómetros que en muchas ocasiones separa el hogar del centro de trabajo. El internet como he mencionado en otro momento durante este escrito también pudiera caer dentro de este mismo saco.
Un país donde la mayor parte de su población crea que puede hacer “algo” para mejorarlo nos lo debemos. No es oculto que otra manera de pensar la nación se está gestando esperemos que esa manera de pensarla vaya encaminada a saldar esa deuda.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s