Mercado de Encantos

Publicado primeramente en el sitio: havanatimes.org

Por: Taylor Emilio Torres Escalona

Muchas son las creencias que le han aportado al cubano las diferentes culturas que se fueron uniendo para formar nuestra nacionalidad. En Santiago de Cuba eso se respira en la personalidad de sus habitantes, en el ambiente de sus empinadas calles.

No son pocos los santiagueros que apuestan por recibir alguna ayuda de esos santos/orishas que nos acompañan en cada instante de nuestra existencia. Para lograr la “ayuda precisada” siempre habrá que hacer una ofrenda o bañarte con alguna hierba o utilizar animales o huevos en una “limpieza”. Generalmente, los “ingredientes del remedio santo” son difíciles de conseguir, pero en Santiago no es así, el nativo sabe que, por un determinado precio, en la intersección de la avenida Martí con la calle Moncada se pueden encontrar cualesquiera de esos elementos “necesarios” para continuar buscando la felicidad sin temerle siquiera al “mal de ojo”, ya sea una paloma, una jicotea, una gallina negra o de guinea, agua bendita o algún aceite con poderes especiales, hierbas como Abre Camino, Rompe Saragüey, Yo Puedo más que Tú, entre otros productos milagrosos, en esa especie de mercado de encantos se pueden encontrar.

Personas de bajos ingresos han encontrado en esos rudimentarios kioscos el sustento para ellos y sus familiares. Caminar por esa calle es una experiencia interesante, pues da la sensación de inmersión en una de nuestras más auténticas realidades.

Este fotorreportaje pretende captar un instante en un día cualquiera de ese pedazo de la ciudad, además de llevar implícita una invitación a visitarlo.

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¿Para el 2020, Dos Caminos, en que 50% estará?

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Por: Taylor Emilio Torres Escalona.

Existe en nuestra geografía nacional un pueblo llamado Dos Caminos, ubicado a solo 20 km de la próxima a cumplir 500 años Santiago de Cuba. En ese pueblo, muchas de las cosas que hoy están en debate en las redes sociales, en los blogs y hasta de alguna manera en la prensa nacional, pasa desapercibido.

Allí lo más cercano al internet que las personas conocen (salvo algunas excepciones, como un reducido número de médicos o los trabajadores del Joven Club) es el “paquete semanal”, algo que marca la diferencia y que todos esperan para poder contar con algo de “entretenimiento en las noches”.

Muchos nunca han escuchado la palabra Wifi y lo más lejos que han llegado con estas conexiones inalámbricas es al Bluetooth de los dispositivos móviles, quiero pretender que en estos nuevos tiempos la realidad cambie, que la mayoría comience a interesarse por conceptos como Redes Sociales, Red de Redes, Banda Ancha, entre otros elementales para comprender todo lo que supuestamente debe ocurrir en poco tiempo.

Antes de continuar, quiero contarles una historia, no sé si esta se repita en otro sitio del país, pero, en Dos Caminos, aún la telefonía es analógica, esto significa que continúan con la misma planta de alrededor de 50 años, hace más de 10 años no se colocan nuevas terminales telefónicas por falta de disponibilidad y la cantidad existente hoy en día no es muy numerosa. Las pocas líneas telefónicas que hay, o los teléfonos fijos existentes cuentan con un servicio bastante pésimo; para comunicar con mi casa debo marcar alrededor de 20 veces el número y aun cuando sé que, poco se usa el terminal, tengo que soportar como 15 veces el tono de ocupado, las otras 4 me sale un número que no es el de mi casa, puede ser que me salga, la policía, el videoclub, o alguna otra casa particular ya que es lo más frecuente y en la llamada número 20, con suerte, puede ser que felizmente sea mi madre la que me responda. Así están las comunicaciones en ese pedacito de Cuba y mi caso ni remotamente clasifica como aislado, lo mismo sucede con casi todas las personas que reciben servicios de ETECSA allí.

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Oficina de Correo donde se encuentra la Central Telefónica Analógica del poblado de Dos Caminos.

Hace dos años mi mamá utilizaba el Servicio Matutino que a través del número 502555 la mencionada ETECSA brindaba para estos lugares que aún no están digitalizados, ella siempre despertaba con la llamada a las 6:00am, hoy en día tiene que recurrir a otras prácticas pues por la “inminente” digitalización no era factible continuar con ese número al servicio de la población, tristemente esto sucede como ya mencioné hace más de dos años.

Me parece relevante mencionar nuevamente que este poblado se encuentra a solo 20 kilómetros de la cabecera provincial, no estamos hablando de un lugar de difícil acceso, encaramado en una de las puntas de las montañas que conforman la Sierra Maestra ni nada por el estilo. Esto sucede allí, al ladito de la civilización, al costado de la Autopista Nacional y donde supongo y hablo de suponer ya que no soy experto, no hacen falta millonarias inversiones para mejorar el servicio.

Quería contar esa historia pues de esa manera no es complicado suponer por donde andan los conocimientos de las nuevas tecnologías en mi poblado, para que los que leen este post, puedan valorar cuanto trabajo es necesario hacer, desde lo objetivo y desde lo subjetivo para que en el 2020, el 50 % de los hogares doscamineros estén conectados a la Red de Redes, suponiendo que podamos soñar con esas cifras que hoy prometen y sin ser pesimistas pensando en que mi pueblo puede, por tradición, quedar en ese oscuro número de 50 % de hogares que aún para el 2020 no van a estar conectados.

Por otro lado me preocupa también el tema de las condiciones materiales necesarias para que un hogar se conecte, pienso específicamente en la computadora como elemento fundamental en esa conexión, si pocos son los hogares que cuentan con una línea telefónica fija, más pocos son los que cuentan con ese equipo o en otros casos, no coincide y donde hay computadora, no hay teléfono, ese, a mi entender, es otro tema al que hay que prestar inmediata atención ya que en estos tiempos “la computadora de la familia cubana” el Joven Club de Computación, se me muestra escaso y apocopado, para la gran demanda y creciente que existe dentro de la población cubana.

No quiero tocar el tema de los precios pues, ese es un tema que ya he tocado en otros momentos y trasciende más allá de las fronteras de mi pequeño pueblo, pero como dicen por ahí, se está trabajando en todos estos temas, es intención del gobierno hacer más plural el acceso a la Internet y que sea lo que ya en muchos lugares del mundo es, un derecho ciudadano, solo queda esperar, ver qué sucede, aunque esa espera este signada por esa frase que ya me sabe amarga por manida y sobreutilizada: “sin prisa, pero sin pausa”.

PD: Ayer, en una de esas ocasiones tormentosas, hablando con mi mamá, ella me comentaba que le llegó la notificación de que el venidero 15 de julio la telefonía fija en Dos Caminos, pasará a ser digital…esperemos que esto sea de buen augurio!!!

Cuando la institución cultural es una persona…

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Por: Taylor Emilio Torres Escalona.

Esta isla es rica en muchas cosas, rica, por ejemplo en azúcar, café, tabaco, ron, mulatas… en fin, rica en todo eso que por suerte o no por tanta, se nos conoce en el mundo entero, una de las cosas por las que siento mucho orgullo es por ser un país rico también en historia y más aún en arte y artistas.
A eso último quiero referirme en este post…
Resulta que ya hace un tiempo y por motivo de la entrega de un importante premio allá en Santiago, tuve la oportunidad de conocer a una de esas personas que impactan de solo escucharlo.
Con una carrera consumada de actor en teatro, radio y televisión, profesor de varias generaciones de artistas solo es recordado por pocos a decir de él mismo. De vez en cuando es invitado a alguna premiación, pero, por lo general siempre está en su casa padeciendo sus enfermedades y los achaques de una vejez que no perdona.
Vive en un tercer piso, sus piernas cansadas y enfermas no pueden con tantos peldaños, la soledad a ratos lo deprime, pero, cuando puede salir, supongo vuelve a ser el gran actor, el director, el profesor, todos lo saludan, felicitan, ¡agradecen su existencia! Y él, olvida todas las dolencias, la vejez, la lejanía, en fin, olvida el olvido, le vuelven los aires de señor que se sabe grande en lo que hace.
Impresionante es ver como sus vecinos lo sienten importante, más que importante, lo sienten especial y de esa manera se conducen a él, ayudándolo en todo lo posible y descontentos con la atención que saben merece y no recibe el artista, volviéndose todo reclamos cuando alguien se acerca al lugar y pregunta por Colomé, aun cuando la persona que se acerque sea yo, que solo se puede conformar con escribir estas líneas y esperar a que no caiga esta palabra en terreno muerto, pero así somos los cubanos, solidarios, amigos y sentimentales.
Esta persona hace mucho pide ser movido de ese tercer piso que lo encierra y deprime por su enfermedad en las piernas a la que ningún cirujano ortopédico ha podido encontrar solución.
A mi entender a Jorge Luis Colomé le queda mucho por ofrecer, sobre todo por esa voz potente con la cual nuestra Casa Radial Provincial ganaría tanto en sus dramatizados, me encantaría verlo vital, con deseos de transmitir toda esa sapiencia acumulada en tantos años de trabajo a las nuevas generaciones… no hay que hacer mucho, creo que solo hay que prestarle un poquito más de atención a sus demandas y necesidades.
Las instituciones culturales, con el paso de los años se deterioran, algunas con una leve reparación resuelven, otras necesitan una reparación capital para retomar todo su esplendor, a veces las dejamos perder o se erigen como monumento a la ineficiencia y a las decisiones mal tomadas pero; cuando la institución cultural es una persona, la situación se complejiza hay muy poco tiempo y poco por hacer, antes de que por ley natural la institución, al menos físicamente desaparezca.
A mí me hubiera gustado quedarme más tiempo en Santiago de Cuba, hacer un hábito las visitas a esa casa y de manera humilde, junto a mi pareja, hacerle la vida más agradable a esa persona que por mucho, lo merece.